¿Por qué el alboroto con Bach?

alcaldia benito juarez

Sin dudas has escuchado este nombre, pero, ¿Sabes qué lo hace tan importante?

Compositor, organista, clavecinista, violinista y violista (nada más); Johan Sebastian Bach es por excelencia uno de los nombres más grandes en la historia de la música.

Podría decirse que su camino ya estaba trazado, su familia, originaria de Eisenach, Turingia (Estado Alemán) tenía hasta entonces el orgullo de contar a 35 compositores famosos entre su cimente; su padre era un violinista y trompetista prominente, por lo cual tenía seguro el aprendizaje musical. Quedo huérfano de ambos padres a los 10 años, razón por la que fue a vivir con uno de sus hermanos mayores de oficio organista, donde invariablemente continuó aprendiendo música y terminó por dominar el órgano y el clavicordio.

Hizo sus estudios preparatorios y al concluirlos recibió una invitación para estudiar en la Escuela de San Miguel en Luneburgo, donde permaneció 2 años. En este recinto perfeccionó su dominio del órgano y el clavecín, ya que también tuvo relación estrecha con grandes organistas alemanes de la época. De este periodo es una de sus obras más conocidas, la “Tocata y fuga en Re Menor BWM 565”, que seguro has escuchado al aparecer una escena de castillo embrujado en alguna película.

 

 

Es necesario para comprender mejor a Bach conocer un poco de las corrientes artísticas de su tiempo. A él le tocó nacer en la época musical más fructífera de Alemania. Los grandes músicos alemanes se habían formado en las escuelas italianas, así como los mejores intérpretes italianos habían salido a trabajar a otros países europeos. La corriente artística predominante era el estilo Barroco. Esta corriente vino con el academicismo y el desarrollo del método científico, por lo que sus reglas se basan sobre todo en el dinamismo, el movimiento y las proporciones, pero a diferencia de la música renacentista, la improvisación se encontraba junto con esta, haciéndola más compleja y adornada.

En el caso de Bach, vivió las últimas décadas del periodo barroco, por lo que las grandes aportaciones de los grandes músicos europeos pasaron por sus manos, enriqueciendo su increíble talento. La música de Bach se considera plenamente academicista, y no es de extrañarse, ya que estas obras trajeron una revolución musical, la cuál se basaba en sacar el mayor provecho de las cualidades del instrumento por sobre los cánones musicales (y no viceversa, cómo se había manejado hasta entonces), pero esto a través del máximo virtuosismo.

Podemos decir que Bach es el máximo exponente del “Contrapunto”, que no es otra cosa que el medio más complejo por el que se trabaja la “Polifonía”. Como su nombre lo dice, la polifonía es un conjunto de varias voces instrumentales, cuyas formas contrastan y crean una “Armonía”. El contrapunto se caracteriza por formas musicales que van cambiando y cuyas voces contrastan, pero siguen una misma relación melódica. La forma más común es la unión de las cuatro voces básicas: barítono, tenor, mezzosoprano y soprano. Para tratar de ejemplificar mejor este concepto es necesario plantear lo siguiente: se escriben cuatro canciones distintas que se cantan de manera simultánea, creando un efecto sonoro de gran belleza.

Otra monumental aportación a la música fue su comprobación de la funcionalidad del sistema musical simplificado de “Octavas” a través de su obra “El Clave Bien Temperado”, un libro de dos volúmenes que comprende ejercicios para instrumentos cordófonos en una gama de combinaciones variadísimas, y que es el libro imprescindible del estudiante de piano hasta ahora. Dicho sea de paso, este es el cifrado musical que se utiliza actualmente.

Las piezas de Bach comprenden la utilización de diversos instrumentos musicales, no sólo se quedó con los de teclado, el violín y las violas también tomaron un papel importante dentro de su creación.   La Ópera surgió en la segunda mitad del siglo XVI, y para cuando Bach se encontraba en la madurez de su talento este género ya estaba consolidado y contaba con una gran popularidad. Sin embargo, para el compositor, nunca se vio interesado en componer piezas de este género; aunque sus aportaciones fueron determinantes en el desarrollo de la estructura musical del mismo, revolucionándolo también (presencia de Coro y la interacción de este con los solistas).

A pesar de su indudable virtuosismo técnico y creativo, al final de sus días las sobrias corrientes artísticas que estaban ganado terreno se inclinaban más hacia la sobriedad, lo cual contrastaba con su estilo, haciendo quedar sus piezas como anticuadas y exageradas. Por esto a su muerte estuvo varias décadas en el olvido, hasta que la nueva generación de músicos, entre los que se cuentan Mozart y Beethoven lo redescubrieron y reivindicaron su obra, además de mostrar una marcada influencia suya.

En este caso es muy difícil recomendar una pieza en especial de este genio, pero si se posee de un poco de tiempo libre, el extracto coral de su magna obra “La Pasión Según San Mateo” podrá explicar perfectamente porqué tanto alboroto cuando hablamos de Johann Sebastian Bach.

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