Los delatores más famosos del siglo XXI

alcaldia benito juarez

Un delator, según la RAE, es un acusador o denunciador. Es decir, una persona que informa a un superior sobre determinadas irregularidades en una institución. Figuras como ésta aparecen con cierta frecuencia, aunque para que su trascendencia sea pública deben tener un interés general o una historia llamativa detrás. En las épocas recientes, ha habido famosos delatores que, por sus circunstancias, han hecho temblas los cimientos de entidades importantes o incluso gobiernos.

Los delatores más recientes son Bradley Manning y Edward Snowen. El primero era un soldado norteamericano que filtró documentos militares clasificados a la plataforma Wiki Leaks, un portal que difundió públicamente esta información entre la que se encontraban atrocidades que el ejército estadounidense realizó en la Guerra de Irak. Su trascendencia fue de escala mundial gracias a la publicación de estpos documentos secretos en cinco de los periódicos más influyentes del mundo. Lo publicaron Le Monde de Francia, El País de España, Der Spiegel de Alemania, The Guardian de Reino Unido y The New York Times de USA. En total, más de 250.000 documentos que vieron la luz y que dañaron notablemente la reputación de Estados Unidos en el mundo y pusieron en duda sus prácticas militares.

La consecuencia fue devastadora para Manning, condenado a 35 años de cárcel por las filtraciones, bajo el argumento de haber puesto en peligro la seguridad de agentes estadounidenses. El fundador de Wiki Leaks, Julian Assange, se vio obligado a refugiarse en la Embajada de Ecuador en Londres para evitar ser deportado a Suecia por un escándalo sexual, con las altas posibilidades de ser enviado posteriormente a Estados Unidos para su juicio. Pero la entrada del presidente Lenin Moreno en Ecuador conllevó la retirada del asilo y su arresto por parte de la Policía británica en abril de 2019.

Meses después de que Bradley Manning filtrara documentos secretos a Wiki Leaks, un informático ex empleado de la CIA llamado Edwar Snowen también difundió información confidencial ligada, en este caso, a la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) de Estados Unidos. Se trataba de documentos clasificados como alto secreto que reonocían programas de vigilancia a determinados líderes políticos e influyentes de diferentes partes del mundo. Bajo el nombre clandestino de PRISM, este programa de espionaje se puso en marcha en el año 2007.

Snowden, que tenía un sueldo anual de 200.000 dólares, decidió entregar esta información a los periódicos a The Guardian y The Washington Post porque consideraba que el programa había traspasado los límites de la moralidad y que la recopilación de datos vulneraba derechos fundamentales y era mucho mayor que lo previsto inicialmente. Estas filtraciones se han considerado como las más comprometedoras para el gobierno de Estados Unidos. Snowden sabía que su 'chivatazo' tendría consecuencias penales, así que decidió previamente marcharse a Hong Kong, desde donde realizó las filtraciones. Su siguiente destino fue Rusia y, aunque pidió asiló en más de veinte países, continúa allí desde entonces bajo el amparo del gobierno ruso, aunque con la exigencia de cesar su actividad en contra de EEUU, una petición que el informático aceptó.

si